Dra. María Jesús Moro: «Las Unidades de Fractura (FLS) son un modelo de gestión asistencial que aspira a llegar a la excelencia»

La Dra. María Jesús Moro, coordinadora del Registro Español de Fracturas-FLS (REFRA-FLS) de la SEIOMM, señala en una entrevista concedida a El Médico Interactivo que las Unidades de Fractura (FLS) «son el futuro, porque son un modelo de gestión asistencial que aspira a llegar a la excelencia en la atención de los pacientes» aunque el ritmo de creación todavía es «pequeño», afirma en la conversación que mantiene con el periodista Antonio Morente.

El periodista se hace eco de la «coincidencia plena» que se da entre los profesionales sanitarios respecto a las fracturas por fragilidad provocadas por la osteoporosis: «Las Unidades de Fractura son el mejor modelo coste-efectividad y el más adecuado para mantener el tratamiento. Así lo recogen las principales guías con recomendaciones, y así también lo avalan los cálculos de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), según los cuales extender en España este sistema a todos los mayores de 50 años permitiría evitar 1.249 fracturas por fragilidad al año, con una reducción de costes de 18,4 millones de euros y una ganancia de 584 años de vida ajustados por calidad (AVAC)».

El lento desarrollo de las FLS se debe, asegura la Dra. Moro, al hecho de que su puesta en marcha “parte de las propias iniciativas de los profesionales sanitarios, promovidas por las sociedades científicas, pero no han sido impulsadas por las administraciones”, algo que achaca -concreta- a que estamos aún «en la fase de validez de este sistema para que se pueda adoptar como modelo de gestión”. Las FLS son el futuro, pero si se logra «que haya mentalidad para ello por parte de las administraciones, si no es complicado”, pues que se descargue toda la responsabilidad en los coordinadores de unidad o de casos “exige mucho esfuerzo”. “Como toda estructura de funcionamiento, necesita una logística, hay que sistematizar hasta el propio servicio de citación”, afirma la Dra. Moro, de la Unidad de Metabolismo Óseo del Hospital Infanta Leonor de Madrid.

Es «cuestión de creer»

Moro Álvarez afirma también en El Médico Interactivo, respecto al modelo, que “es una cuestión de creer» más que una cuestión económica: “Son procesos sanitarios transversales que incluyen a muchos profesionales de medicina especializada y primaria”. La complejidad del sistema hace “complicado darle sostenibilidad en el tiempo, es difícil mantener una sistemática de trabajo muy distinta”.

Como señala el artículo, a esto se une que “implica un cambio de cultura importante”, lo que supone que “hay que convencer a mucha gente”, empezando por las administraciones sanitarias, pero también a los propios pacientes, “que muchas veces no tienen conciencia sobre la gravedad de estas fracturas, y le dan más importancia a patologías como la hipertensión o la diabetes”. Una sensación, añade la información, que pueden tener los profesionales. Por eso, «hay que trabajar en la formación y en mejorar la información sobre actualización de la eficacia de los tratamientos”.

Las FLS, prosigue María Jesús Moro, “aportan un modelo de eficiencia en el sentido de que estamos indicando tratamientos en los pacientes que más se benefician, que son los que ya han tenido una fractura y, por consiguiente, multiplican el riesgo de sufrir otra fractura. El problema con ellos es que muchos abandonan el tratamiento, lo que al final supone un coste con el que no se ha obtenido un beneficio”. Con las FLS, sin embargo, “aseguramos que la adherencia al tratamiento es adecuada y también mejoramos la seguridad en los fármacos”.

El paciente está en el centro

El paciente está en el centro de este sistema, pues tiene una serie de profesionales accesibles «para todo lo que necesite”. Destaca también que es un sistema coordinado e integral, porque “desarrolla planes de prevención y mejora las medidas no farmacológicas, la nutrición y la educación en salud”. Por eso, la Dra. Moro insiste en esta entrevista que “es más una cuestión de organización que de coste”: pueden indicarse más tratamientos a medio y largo plazos, “pero se ahorra en medicamentos y en fracturas y se evitan consultas presenciales» innecesarias.

El Médico Interactivo recuerda que «una FLS funciona como un circuito multidisciplinar en el que el coordinador y la gestora de casos son los referentes para el paciente». Se recoge la opinión de la Dra. Moro sobre el hecho de que no sea necesario que todos los servicios estén en el mismo edificio porque, cree, tenemos «los recursos para la comunicación” , herramientas como la historia electrónica o la videoconferencia. El problema real, sin embargo, es que “fuera de la FLS la comunicación entre niveles es mala en la actualidad”. De hecho, “entre los propios especialistas también es mejorable, depende mucho de cada hospital”.

Visión integral del paciente

En el último apartado de este artículo en El Médico Interactivo, se afirma que, según la Dra. Moro, «la Unidad de Fractura facilita una visión integral del paciente”. Se trata , apunta el periodista, de «un circuito que empieza con la identificación que hace un traumatólogo tras una fractura, pero que también implica a expertos en metabolismo óseo y rehabilitadores para pasar a una fase final de seguimiento que recae en Atención Primaria en coordinación con la propia FLS».

Por lo que respecta a la implantación de las FLS en España, el artículo aclara que aún hay muy pocas «que se puedan considerar completas» (que incluyan atención a todo tipo de fracturas por fragilidad, no solo cadera, también vertebral, húmero, muñeca…) porque, el resto, se recuerda «son servicios de ortogeriatría o unidades de metabolismo óseo que han ido evolucionando a una FLS, pero que todavía se están desarrollando».

Además, el escaso seguimiento de un paciente tras una primera fractura llega hasta el punto de que “solo el 25 por ciento de las fracturas de cadera están adecuadamente tratadas y valoradas, y eso que son las más fáciles de seguir”, apunta la Dra. Moro.

HAY LUGAR PARA LA ESPERANZA

El final del artículo tiene un tono esperanzador, pues, en palabras de la entrevistada, «se está trabajando mucho en las Unidades de Fractura”. Las cosas empiezan a cambiar gracias a un estudio coordinado por el doctor Antonio Naranjo Hernández que “propone indicadores de excelencia o funcionamiento”. Esto allana el camino para que «de una vez por todas, las FLS se asienten como el futuro de la lucha contra la osteoporosis y las fracturas por fragilidad», concluye el periodista.

La foto que ilustra esta noticia pertenece a El Médico Interactivo.

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